EL SUR ME HACE FELIZ

11 de diciembre de 2014

sur


El azul del sur me hace feliz. Volver a Matalascañas siempre me hace feliz. Y al Rocío y a Carmona. Descubrir Cádiz me hace feliz. Me recuerda a Salvador de Bahía y eso también me hace feliz. Como sus hortalizas en la pared y probar el erizo de mar por primera vez. Los camarones y los cuadros de Camarón. Y el sol y los naranjos por las calles de Sevilla. Y comer montaditos de pringá en La Fresquita y piripis en la bodeguita Antonio Romero.

Que feliz se está en el sur aunque haga frío.



Un viajero sabio nunca desprecia a su propio país.
CARLO GOLDONI

LONDRES

8 de diciembre de 2014

Tenía muchas ganas de volver a Londres a redescubrirla como ciudad. Ir con tiempo y sin planes. No tener prisa por llegar a los sitios dejándome sorprender poco a poco. Sorprenderme con que no nos lloviera ningún día y con los muchos sitios interesantes que te ofrece esta ciudad. Aquí os recojo todos mis descubrimientos y recomendaciones ;)

QUÉ VISITAR
A nosotros nos gusta huir de lo típico pero hay que reconocer que ver el Big Ben aunque sea de lejos siempre está bien. El mejor sitio para dar un paseo y verlo todo es hacerlo por Southbanks. Por la noche podéis cruzar dos veces el puente que hay a la salida de la parada de metro de Embankment. A un lado veréis toda la zona de la catedral de Saint Paul y al otro lado el London Eye y el Big Ben.

Perderse por Hyde Park es otra de esas cosas típicas que no importa volver a repetir. Sobre todo para jugar un poco con las adorables ardillas que te encuentras. Ahora en diciembre está Winter Wonderland, una feria con atracciones y casetas que hace que te preguntes si estas en Londres o en la Oktoberfest de Alemania. Pero es curioso.

En cuanto a museos el de Historia Natural es una gran joya que aunque no sea para visitar todas sus salas, más pensadas para niños, hay que ir a verlo por lo menos por su precioso edificio y su famoso hall. Además la entrada es gratuita. La Tate Modern, también gratuita, te resultará interesante si te gusta el arte y si no por lo menos podrás disfrutar de las increíbles vistas que hay desde sus balcones. La tienda también es una maravilla sobre todo para buscar revistas y publicaciones interesantes y diferentes (tipo Kinfolk, Perdiz...). El Design Museum queda al lado del Tower Bridge. Este no es gratuito pero puedes coincidir con alguna exposición interesante. Yo vi una sobre la moda, la mujer y el poder. De nuevo de la tienda del museo me habría llevado todo. Puedes tomarte también un té con vistas al Támesis.

Si coincides un domingo en Londres no te puedes perder el mercado de las flores de Columbia Road. Nosotros que lo hemos visto en diciembre lo hemos podido ver lleno de abetos naturales, coronas para decorar las puertas, flores de Pascua, acebos... Muy bullicioso pero merece la pena ir y disfrutar también de las tiendas de antigüedades y de diseño situadas en la misma calle como Captured by. Mientras puedes almorzar un beagle de Café Columbia, como les gustaba hacer a los integrantes de The Libertines.

Los amantes de los skates, el arte urbano y de la marca Vans no os podéis perder The House of Vans. Un espacio muy chulo situado debajo de las vías de tren, destinado para exposiciones y conciertos que cuenta con un skatepark interior, una sala de cine donde proyectan películas y un restaurante, The Wall SE1, donde las hamburguesas además de tener muy buena pinta están riquísimas. Ojito con el Bloody Mary, too spicy.




DÓNDE COMER
Una de mis partes favoritas de los viajes, puede que hasta la que más, descubrir nuevos restaurantes. Matt del blog Buckets & Spades, me recomendó comer en Albion a la salida de nuestra visita a la Tate Modern (esta justo al lado) y fue todo un acierto. Recomiendo probar el sándwich de champiñones Portobello con queso Stilton acompañado de alguna de las cervezas artesanas que tienen. A la salida, podéis comprarlas junto a otras muchas cosas apetitosas en su mini market.

Five Guys es otro sitio al que fuimos recomendados, esta vez gracias al ilustrador Adrián Vélez (@ibuprofeno600mg). Se trata de una cadena americana que los que seáis amantes de las hamburguesas no os podéis perder. Las únicas sedes que tienen en Europa están en Reino Unido, una de ellas en Covent Garden. Lo especial de esta cadena, además de que la carne de la hamburguesa estaba riquísima, es que tienen un precio base y luego la lista de ingredientes para que añadas todos los que quieras sin coste extra. Puede que otra de las cosas que mas sorprenda sea que puedes comer todos los cacahuetes que te apetezcan que encontrarás en los enormes sacos que están repartidos por el local.

Los siguientes sitios fueron recomendaciones y también grandes aciertos de nuestros amigos y anfitriones José y Fabiola. Por la zona de Shoreditch y muy cerca el uno del otro tenéis The Book Club y Far Rockaway. Lugares tanto para ir a tomar una cerveza o una copa como para ir a cenar o comer algo. En el primero incluso podrás echar una partida al ping-pong y el segundo es un buen lugar para los amantes de la música o los skates. Pósters y tablas decoran todas las paredes del enooooorme local, no cabe espacio para nada más. No puedes perderte el baño aunque no tengas ganas de ir.

Si buscáis algo mas exótico os recomiendo el tailandés Busaba Eathai. Yo estuve en el de Shoreditch pero es una cadena con varios locales repartidos por Londres. Simplemente todo delicioso y el trato de los camareros de diez. Bueno, como prácticamente en todo Londres. Ah! Y por si no lo sabíais, podéis pedir tap water (agua del grifo) en cualquier restaurante que además de no cobraros el agua no os mirarán mal.

Uno de los sitios que descubrimos fue un libanés situado al lado del Museo de Historia Natural. Se trata de Comptoir y a nosotros nos encantó. Os recomiendo mucho el Fattet Moussaka y el Sojok Man'ousha. Y De nuevo nuestra camarera increíblemente amable y atenta. Como curiosidad, Tony Kitous, chef del restaurante ha publicado un libro con las recetas de Comptoir.

Y como no, no os podéis ir de Londres sin tomaros un completo English Breakfast o un fish&chips. Estas cosas en cualquier local más tradicional lo encontráis sin problema.

DÓNDE IR DE TIENDAS
Otra de mis partes favoritas sobre todo para ir a tiendas que no hay en España. Las zonas de Regent Street y Covent Garden son de las más típicas. En Regent Street recomiendo ir a Anthropologie, la primera tienda que tuvo la marca en Europa, y flipar con su escaparatismo, la decoración de la tienda y su enorme jardín vertical. Y con todas las preciosidades que tienen claro. En Covent Garden, si os gustan las tiendas de regalos especiales y de diseño no os perdáis Magma. Y una parada obligatoria para los viajeros es Stanfords, la librería con más guías de viajes y cosas relacionadas con ellos.

Pero sin duda mis zonas favoritas para ir de compras en Londres son Brick Lane, donde sobre todo encontrarás tiendas vintage, y Shoreditch, ese lugar con un nombre que siempre escribo mal si no miro como se escribe pero que está lleno de tiendas chulísimas. Allí se encuentran el Boxpark, un conjunto de contenedores que se transforman en pop ups de marcas conocidas y no tan conocidas; Artwords Bookshop, la librería con el rotulo más guay del mundo; T2, el paraíso para los bebedores de té; o Goodhood, la tienda de la que te lo llevarías TODO, entre otras muchas tiendas de las cuales también te llevarías todo. También se encuentra en esa zona Spitalfields, un edificio victoriano dedicado a tiendas y restaurantes en el que se realizan mercadillos. 



IR AL FÚTBOL
El fútbol en Inglaterra es otra historia. No tiene absolutamente nada que ver con el ambiente al que estamos acostumbrados. Lo viven de otra forma y es parte de sus vidas. Eso se nota cuando un martes a las 8 de la tarde (muy tarde para ellos) el campo se llena y están todas las entradas vendidas. Nosotros pudimos ver las pompas de jabón flotando por el cielo de Upton Park en el partido del West Ham contra el Newcastle y vivimos lo que es celebrar un gol en la grada visitante del Crystal Palace - Aston Villa. Es decir, que un aficionado caiga rodando por encima de tu cabeza de la alegría. Toda una experiencia para los aficionados al fútbol de verdad.


Viajamos para cambiar, no de lugar, sino de ideas.
HIPÓLITO TAINE

STEVE MCQUEEN, THE KING OF COOL

24 de noviembre de 2014



Todo un icono de estilo masculino. Siempre tras sus gafas Persol, con sus Harrington y sus cuellos altos. Con sus coches y sus motos. Con su rebeldía, su arte para seducir y su clase innata.

Por algo lo llamaban The king of cool.


EN ESTAMBUL SE COME MUY BIEN

17 de noviembre de 2014



Una de las cosas que más disfrutamos en Estambul fue su comida. Como ya dije, tuvimos la suerte de descubrir la ciudad con nuestro amigo Jesús y su novia Kardelen por lo que fue muy fácil dejarse recomendar e ir más allá del kebab. Y es que además comimos muy muy bien. Jamás se me olvidará el pedazo de desayuno que tomamos nada más llegar. Jesús nos llevó a un "local" de su barrio y digo local porque no se como llamarlo. Podría ser perfectamente el bajo de la casa de un buen hombre en el que se ha montado una cocina donde preparar menemen y sacarte una barra entera de pan si hace falta.

Siempre he pensado que la gastronomía es un buen medio para conocer muchas cosas de un lugar, su historia e incluso la propia personalidad de un país. Y nosotros que no tenemos problema para probarlo todo nos empapamos bien de la cultura turca. Además de reafirmar que la cocina mediterránea es de lo mejor, descubres lo serviciales, atentos y educados que son los turcos.

Entre las cosas que comimos están el dolma, que son pimientos rellenos; balık-ekmek, bocadillo de pescado con cebolla, lechuga y limón; simit, un pan con semillas de sésamo que se vende en puestos callejeros; karnıyarık, berenjena rellena de carne; İskender que es el kebab al estilo Bursa, servido en plato con mantequilla y yogur; kokoreç, que es un bocadillo como de madejas gigantes; tantuni, una tortita con carne y muy especiado; poğaça y börek, unos bollos de patata; islak hamburguer, una hamburguesa muy típica del barrio de Taksim y lahmacun y pide, que son como las pizzas turcas. Y sin olvidar los dulces porque en Turquía lo dulce es muy dulce. Deliciosos baklava de pistacho, chocolate, nueces y miel.

Mención especial al van kahvaltı o lo que es lo mismo, el desayuno definitivo. Me rio yo del brunch. Y si no me crees mira las imágenes de Google. En Turquía tienen por costumbre desayunar bien y cuando lo hacen en familia empiezan el día con un festín de tomates frescos, queso, huevos con çemen, olivas, pan, kaymak (como una nata), miel, mermeladas... En nuestra mesa no cabía ni un plato más y yo estaba en la gloria porque semejante festival estaba compuesto de mis alimentos favoritos.

Otra de las cosas que hay son muchos puestos callejeros de comida que llevan en carros como los del simit o de arroz con garbanzos y pollo. También era muy común ver carros con muchos frutos secos o repletos de naranjas y granadas para hacer zumo recién exprimido. Si me tengo que quedar con un puesto de comida callejero yo me quedo con el de midye, que son mejillones cerrados rellenos de arroz y que jamás pensé que me gustarían tanto, porque los mejillones no me hacen especial gracia. Lo gracioso era ver en la calle el puesto en cuestión: una bandeja redonda enorme repleta de mejillones y limones. Lo gracioso también debió ser vernos a seis personas que volvían de fiesta rodeando el puesto y devorando mejillones emocionados como si no hubiera un mañana. De alguna forma había que evitar la resaca que nos dejaría el Rakı, un anís considerado el licor nacional y que se bebe mezclado con agua.

Sin duda ha sido una de las experiencias gastronómicas más buenas que he tenido viajando. Una comida mediterránea con alimentos que no resultan extraños pero que gracias a la mezcla y al uso de especias tiene un sabor totalmente distinto y especial. Otra razón más para visitar Estambul o para querer volver muy pronto.


Lo primero que hay que hacer para entender a un nuevo país es olfatearlo.
RUDYARD KIPLING